Crónica
Precariedad en Antioquia, Vendedores ambulantes
SUSTENTO AMBULANTE
Stephanie Martínez y Carlos Mario Villa, vieron en las ventas ambulantes una oportunidad de progreso, ahora trabajan de Domingo a Domingo para sostenerse a sí mismos y a sus familias.
Stephanie Martínez y Carlos Mario Villa, no se conocen, nunca se han visto, pero son dos personas con muchas cosas en común, que luchan por salir adelante con la ayuda de las ventas ambulantes, trabajando de sol a sol incansablemente, ganando lo suficiente para sostenerse a sí mismos y a sus familias, son personas sencillas y humildes, pero también personas fuertes y perseverantes que a pesar de sus dificultades económicas y de salud, luchan día a día por ganarse la vida honradamente.
Stephanie Martínez, una mujer de 38 años que como muchos colombianos quedo desempleada hace cuatro años, por esta razón tuvo que tomar la difícil decisión de ambular por las calles de Medellín vendiendo Bonice, quedando con la ganancia de $80 por cada producto vendido, con lo que solo le alcanza para el sustento. Al igual que Stephanie, Carlos Mario Villa, trabaja día a día, de sol a sol para llevar un pedazo de pan con queso y agua de panela a su hogar y alimentar a sus nueve nietos y su esposa.
Ambos tienen que enfrentarse a las variaciones climáticas, a la contaminación del medio y a los peligros de la calle. A pesar de su diabetes, Stephanie se levanta todos los días a las 8:00 a.m y sale a las 9:00 a.m con su carrito de Bonice por las calles de Medellín, en especial por el sector del Estadio Atanasio Girardot, asegura que los días que mas ganancia tiene son los días soleados o cuando hay partido en el estadio, pero cuando hay clásico debe irse para su casa o para otros sectores a trabajar, ya que dice que le da miedo los enfrentamientos de las barras bravas. A causa de su enfermedad, ella siempre está acompañada por su madrina, en la cual encontró apoyo, ya que sus dos únicos hijos y su esposo la abandonaron sin brindarle ninguna ayuda.
Por otro lado, Carlos Mario Villa, es vendedor de Cremhelado, tiene consigo la compañía de sus nueve nietos y de su esposa, pero él es el único que trabaja en su familia, ya que sus nietos son menores de edad y su esposa es discapacitada. Sus nietos están con él, porque sus hijos los dejaron bajo su responsabilidad, pero él no recibe apoyo económico de parte de ellos. A comparación con Stephanie, Carlos Mario es “afortunado” ya que cuenta con su propia casa y no debe pagar servicios mientras Stephanie, debe pagar diariamente $6.700 por una pieza que la misma empresa le ofreció, prácticamente devolviéndole lo que gana en un día, “Prefiero tener un techo seguro que comer, porque a veces solamente gano para pagar la piecita en la que vivo” es lo que asegura Stephanie.
Mientras un helado cuesta entre $1.000 y $3.000, Carlos Mario solo recibe como ganancia $150, por lo que si quiere ganar $15.000 en un día, debe vender 100 helados, un sueldo muy injusto por todo el trabajo que debe pasar, ganado menos del 5% por cada venta. Con Stephanie sucede algo similar, por cada Bonice que vende en $300 ella solo recibe $80, lo que quiere decir que si desea ganar $8.000 en un día debe vender 100 Bonice. Por esta razón estos vendedores agregan $100 al valor del producto para así recibir un poco mas de ganancia.
Sin duda el desempleo en Colombia es uno de los mayores problemas que afecta al país, cada día se eleva más las cifras de desempleo. En el noveno mes se lanzó una cifra de 9,2 por ciento de desempleados lo que conlleva a que seamos el país de Latinoamérica con más desempleo y afectando así en su mayoría a las mujeres. Stephanie estuvo un año siendo contada entre los desempleados de este país, porque fue despedida tras un recorte de personal en la empresa en la que laboraba como costurera; aunque el gobierno ha generado proyectos para acabar con este problema, no lo ha conseguido, ya que no se tienen en cuenta a las madres cabeza de familias y a personas discapacitadas como la esposa de Carlos Mario que no tienen apoyo por la sociedad. Mientras las personas necesitadas buscan salir de esta crisis el gobierno solo se interesa por subir más el sueldo de ellos y dejando de lado a toda una población que necesita ayuda. Bonice yCremhelado, son empresas que sin importar el gran esfuerzo de sus vendedores por dar a conocer el producto, éste deja la mayor parte para ellos, dejando una miseria para sus vendedores. El DANE registró que en Colombia hay 2,4 millones de personas desempleadas y podríamos decir que una de las causas de esta en el desplazamiento de las personas del campo hacia la cuidad generando así mas índices de violencia y por otro lado está las pocas oportunidades que se brindan para un trabajo.
.Carlos Mario cuenta una anécdota que sucedió un tiempo atrás, un día, un cliente se acerco a su carrito de Bonice, le pidió una paleta que tenía el valor de $1.600, pero el señor le reclamo que la paleta costaba $1.500, Carlos Mario no accedió, pues no podía perder su ganancia; luego de discutir por unos minutos, el señor enfurecido empujo a Carlos Mario y este reacciono enterrándole un puñal en su cuerpo. Luego de este grave incidente quedo de nuevo desempleado. Según la psicóloga María del Pilar Álzate esto es debido a que en este caso Carlos Mario, sintió que sus derechos estaban siendo vulnerados y por esto reacciono de esta manera, a lo cual los expertos denominan baja tolerancia a la frustración. Esto le dejó una gran enseñanza, ser paciente y controlar sus impulsos.
Carlos Mario Villa y Stephanie Martínez son personas que a pesar de sus dificultades, aun tienen la esperanza de poder encontrar algo que los ayude a mejorar su calidad de vida, porque aunque han tenido propuestas de trabajo ilícitas, ambos piensan que no hay mejor camino que la rectitud y la honestidad, no se conocen pero sus vidas se apoyan en Dios, y en la lucha que diariamente afrontan en las calles de Medellín, rebuscándose el sustento.
Relizado por:
LAURA CRISTINA HERNANDEZ ARISTIZABAL
MARIA ALEJANDRA GARCIA HENAO
MARIA CAROLINA BORJA PEREZ